1. Antes de empezar, establecer un acuerdo que defina los objetivos y el marco de la intervención. Establecer las reglas de confidencialidad y otras protecciones.

  2. Ajustar el acuerdo a medida que avanza la intervención (en caso de necesidad).

  3. Considerar a la persona (o a los grupos de personas) como una parte de un sistema y trabajar en interés del conjunto del sistema.

  4. Si los problemas encontrados salen de mi campo de competencia, informar al cliente y aconsejarle que recurra a otro profesional.

  5. Descubrir, aclarar y alinearme sobre los objetivos de mi cliente.

  6. Animar al cliente al auto-descubrimiento.

  7. Dar a luz soluciones y estrategias generadas por mi cliente.

  8. Dejar al cliente la responsabilidad de sus decisiones.

  9. Rechazar la ayuda a un cliente si no respeta a las personas.

  10. Informarme y formarme a las investigaciones y adelantos en los campos profesionales de mi competencia.